Hoy quiero celebrar la capacidad

Hoy, en todo el mundo, se celebra un día especial. Un día en donde podemos ver la enorme capacidad y fuerza del espíritu humano. Hoy celebramos la capacidad de ser mejores, de ser una sociedad consciente y respetuosa. Hoy, en todo el mundo, se celebra la enorme posibilidad que tenemos de construir sociedades para todos, en donde cada ser humano, sin importar su raza, su color, su educación o sus capacidades físicas, mentales o sensoriales, encuentre oportunidades para su desarrollo integral. Hoy celebramos el DIA INTERNACIONAL DE LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD.

Hace ya casi 30 años de la primera vez que me enfrenté a la realidad de la discapacidad. Mi mamá, quien durante mas de 30 años ha sido una promotora incansable de bienestar y de mejora en las condiciones de vida de las Personas con Discapacidad, me llevó junto a mis hermanas a un hospital de rehabilitación. Recuerdo vagamente las imágenes pero recuerdo claramente el sentimiento: miedo. Miedo a lo desconocido…miedo a no saber como actuar. De las pocas imágenes que recuerdo, porque fue ya hace tantos años, regresan a mi mente el color sombrío de aquel lugar, la tristeza y abandono que se respiraban y sobre todo, el sentimiento de «lástima» que generabas aquellas personas.

Hoy, después de 26 años de servir activamente en un movimiento que busca mejorar la calidad de vida de las Personas con Discapacidad, el panorama mental ha cambiado mucho. Pero sobre todo a cambiado el sentimiento a uno mucho mas correcto: ADMIRACIÓN. Como no sentirme admirado por el esfuerzo humano que muchas de las Personas con Discapacidad hacen día a día por desarrollar actividades que a los demás nos parecen sencillas. Como no sentir admiración por la madre que deja su vida por cuidar a su hijo con discapacidad. Como no admirar a ese hijo que, con esfuerzo y sacrificio, logra avanzar en la vida para orgullo de sus padres. Como no sentir admiración por aquellas personas que, con la dificultad que tienen para desarrollar su cuerpo, se ha dado a la tarea -mucho mas importante por cierto- de desarrollar su alma y su espíritu. Como no admirar a aquellas personas que, sin jugar el papel de víctimas, buscan una oportunidad de trabajo o estudio, esperando que la gente los valore por su capacidad y no por su «discapacidad».

En este trayecto de casi 30 años, he tenido la oportunidad de conocer a cientos y miles de Personas con Discapacidad y no tengo mas que agradecerles a cada uno por sus enseñanzas, sabiduría y ejemplo de lucha. Hoy, teniendo la oportunidad de liderar junto a amigos de todo el continente, la organización de ayuda voluntaria para Personas con Discapacidad mas grande del mundo, no puedo sino recordar aquella semilla que sembró mi madre en mi corazón y comprometerme a seguir luchando por hacer visible la vida y ejemplo de estas maravillosas personas y por ayudar, desde mi rinconcito, a construir sociedades mas conscientes e inclusivas. Tengo absolutamente claro en mi mente y en mi corazón que las Personas con Discapacidad no son merecedoras de la lástima de los que «supuestamente» no tenemos una discapacidad. Por el contrario, lo que las Personas con Discapacidad esperan de nosotros es el respeto irrestricto a sus derechos como seres humanos -íntegros y completos-. Digo a los que «supuestamente» no vivimos en situación de discapacidad porque a veces -mas de las que nos imaginamos- vivimos con la peor de las discapacidades: la discapacidad del corazón. Aquella que no nos permite ver mas allá de nuestros deseos y anhelos. Aquella que nos hace insensibles a las necesidades y derechos del otro. Aquella que, equivocadamente, me hace pensar que lo que pasa en mi país no es mi problema si es que no me afecta de forma directa. Aquella que nos embrutece y nos hace inmunes a las realidades sociales del lugar en donde vivimos. Aquella que nos dice que la inclusión es un «problema de los discapacitados» cuando en realidad la inclusión no es un problema de nadie sino una oportunidad de todos.

Hoy quiero celebrar la vida…la amistad…el cariño….el respeto…el esfuerzo y la lucha. Hoy quiero celebrar la vida de todas las Personas con Discapacidad del mundo y la enorme CAPACIDAD que demuestran, día a día, en su lucha por encontrar el espacio que merecen.

¡Fuerza amigos! ¡La verdad y el amor están de su lado!

Dis:Capacidad

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